En el marco de la Conferencia Nacional sobre el tema de la inmigración realizado por la jerarquía eclesiástica católica se destacó la presencia del obispo auxiliar de la diócesis de Phoenix, monseñor Eduardo Nevares.
Por pertenecer al estado de Arizona que ha sido el epicentro del debate migratorio y por su ancestro latino, El Observador de Utah dialogó con él, sobre este y otros tópicos de profunda actualidad.
De padres mexicanos y nacido en San Antonio (Texas), trabajó desde sus inicios en el ministerio sacerdotal con los inmigrantes hispanos en este Estado.
Recientemente, fue enviado por el Papa a Arizona durante la misma época en que se aprobaba la ley contra los latinos.
Siguiendo el precepto evangélico de predicar la verdad sin miedo, Nevares habló con claridad, y denunció al "secularismo" de este país como la verdadera causa de la persecución contra los indocumentados.
Durante el diálogo, acusó a los políticos de querer aplastar a los inmigrantes latinos, para obtener más votos.
Abogó, por recibir a los inmigrantes y recordó que los hispanos son el futuro del cristianismo en Estados Unidos.
Monseñor de Nevares en un español fluido recordó que hace un año, la situación en Arizona "estaba muy caliente porque los políticos pensaron que mientras mas pisoteaban a los hispanos, entonces más votos ganarían del electorado anglosajón".
Agregó, que "ellos decían que lo que estaban haciendo era cumplir la ley, pero la verdad era que estaban discriminando al pobre pueblo hispano".
"Encontraron a uno que cruzó la frontera con drogas o armas y dijeron que eran todos y que nos estaban invadiendo", señaló.
Indicó, que ya estaban incluso proponiendo leyes para que los niños no pudieran estudiar, ni para que los indocumentados tuvieran servicio de agua, salud ni que les rentaran vivienda.
Para dar una idea exacta del ambiente que se vivía entonces dice tajantemente, que "estaban dándole un mejor trato a los perros".
Como pastor de almas que es, Nevares enfatiza que "los obispos hemos escrito varias cartas y más recientemente, la carta pastoral de los obispos hispanos recordando que los indocumentados son seres humanos, son nuestros hermanos en la fe y debemos abrirles las puertas".
Añadió, que "ellos tienen raíces católicas como nosotros y que no se debe olvidar que Jesucristo buscaba a los extranjeros, a los despreciados y abrazaba a los pobres, ciegos y cojos".
"Hay que ver a los inmigrantes con los ojos de Cristo y no solo abrirles las puertas de nuestro país, sino de nuestra casa y de nuestro corazón", enfatizó.
Después de este llamado a la conciencia, Nevares retoma el recuento de los acontecimientos para referirse a los más recientes.
"El legislador que promovió estas leyes, Pearce Russel, ya fue echado de su posición pero todavía anda por ahí tratando de mover cosas", expresó.
Añade, que "ahora los otros políticos se han aplacado y ya se oye que se inician acciones políticas contra los que persistan en esta posición.
Ante la pregunta de si todos estos abusos no merecen una actitud más enérgica de parte de la Iglesia y de los fieles, recuerda lo que ha hecho la Iglesia Católica hasta el presente.
"Ha habido muchas protestas públicas y por alguna razón algunos obispos no han querido participar, pero esto no quiere decir que no estén trabajando", señala.
Pero inmediatamente recuerda que "hemos abogado por nuestros hermanos inmigrantes ante Obama en Washington, frente a los legisladores y en Arizona con la Gobernadora y los Legisladores Estatales".
el secularismo
Monseñor Nevares, después de hacer el relato de los sucesos en Arizona, sus consecuencias y la respuesta de la Iglesia, denunció al secularismo como la causa del problema.
El secularismo es la tendencia que busca desterrar cualquier referencia a Dios en el dominio público, y restringirla a un asunto puramente privado e individual.
Nevares afirm, que "este país es secularista y por esa razón hay unas fuerzas que están peleando contra los indocumentados, porque saben que el pueblo hispano es 90 % católico".
Añade, que "proviene de una raíz religiosa fortalecida por unas familias fuertes y matrimonios unidos".
"'Estos valores que traemos los latinos se oponen a los principios secularistas de este país y es ahí donde viene el gran choque", enfatiza.
"No es porque el inmigrante esté quebrando la ley, sino porque hay un choque con los valores cristianos que trae el inmigrante hispano y que este pueblo secularista de Estados Unidos no quiere aceptar", asevera.
Para explicarlo indicó, que "la Iglesia Católica es partidaria de la cultura de la vida y por eso proponemos el respeto a la vida desde el primer momento de la concepción, hasta el último momento de su vida natural".
"Pero los secularistas están a favor del aborto, la contracepción y la eutanasia. El secularismo es una cultura de muerte, niega a Dios y quiere echarlo fuera del ámbito público", manifestó.
Añadió, que "en Estados Unidos está pasando lo mismo que en Europa donde ya no quieren tener hijos, y van a ser remplazados por los musulmanes".
"Aquí, el anglosajón prefiere tener tres perros que más hijos y la demografía demuestra que se están acabando, mientras el hispano crece", expresó.
"Entonces el pueblo gringo esta atemorizado y ven esto como una amenaza, pero tarde o temprano van a tener que aceptar la realidad", enfatizó.
Y vaticina que "dentro de 20 años van a ser ellos, los que van a estar suplicándole a México que les envíen más trabajadores".
obispo latino
Sobre sus orígenes, Nevares dice que su familia es de Monterrey.
"Yo fui hecho en México y me vine de mojadito en el vientre de mi madre y nací en San Antonio Texas", señaló.
Fué ordenado sacerdote a los 27 años y trabajó en la parte este de Texas con comunidades pequeñas de hispanos cuando apenas estaban llegando.
Recuerda que fue en tiempo de la amnistía de Reagan cuando "forme parte de un equipo que trabajó para que legalizaran su situación".
Finalmente relata que el obispo lo envió a Ohio como rector del seminario y hace año y medio el Papa lo envió a Arizona como auxiliar del obispo Olmsted.