La vida laboral de 08:00 a 5:00 puede no ser para todos, y muchos empleadores coinciden.
Emma Gilchrist, una directora de la firma contable Deloitte LLP, desayuna con su esposo y sus dos hijas en su casa de South Jordan antes de la escuela y de su videoconferencia de las 07:30 con clientes de Gran Bretaña. Para las 3:30 vuelve a salir para ver nadar a su hija.
Gilchrist puede combinar la vida familiar y las tareas profesionales, gracias a la política de Deloitte sobre organización del trabajo. La flexibilidad –o tiempo flexible- permite a los empleados pasar tiempo con su familia y vivir con menos estrés, al tiempo que se sienten parte de un equipo. Una encuesta de la Sociedad de Administración de Recursos Humanos reveló que el 53 por ciento de las compañías ofrece beneficios de tiempo flexible, mientras que otro 2 por ciento lo ofrecerá el año próximo.
"Soy madre, y para mí es muy importante pasar tiempo con mis hijas", dijo Gilchrist mientras una de sus hijas practicaba cuentas en voz alta. "Me permite tener la carrera que quiero y la familia que quiero."
Los programas de trabajo flexible permiten a algunas personas seguir trabajando, sin sacrificar el tiempo que dedican a su hogar. Deloitte, que tiene unos 120 empleados en Salt Lake City, ha logrado mantener sus cifras de rotación de personal entre 15 y 11 por ciento, en comparación con el promedio de 20 por ciento del sector, dijo Mark Stevens, un director de auditoría de la empresa. Reducir la rotación un punto porcentual puede ahorrarle a una compañía millones de dólares, agregó.
"Cuando los empleados tienen flexibilidad en lo que respecta a cuándo y dónde trabajan, se sienten más motivados, es más probable que se queden en la organización y que obtengan mejores resultados", señaló Jeff Hill, un profesor de la Escuela de Vida Familiar de la Universidad BrighamYoung, BYU por la sigla en inglés. "Cuando se crea un entorno en el que un empleado puede elegir cuándo y dónde trabajar, puede aprovechar la combinación de su tiempo."
La firma contable se ha ahorrado 45 millones de dólares, mediante la reducción de los costos de retención.
"Contratamos gente para el desarrollo de carreras a largo plazo. Todos tenemos compromisos familiares y cosas que nos resultan importantes más allá del trabajo, y trabajaremos juntos para encontrar la manera de abordar las cosas a medida que surjan", dijo Stevens, de Deloitte.
En el caso del 53,2 por ciento de las parejas casadas, en los Estados Unidos ambos cónyuges trabajan, mientras que hay un 22 por ciento en que sólo trabaja el hombre y un 7,4 por ciento en que sólo lo hace la mujer, según datos del Censo.
"Las compañías que instrumentan programas de trabajo flexible entienden, las diferentes situaciones en que se encuentran sus empleados", declaró Lynette Rasmussen, directora de la Oficina de Utah de Trabajo y Vida Familiar. "Si se es tan rígido que no puede adaptarse a las situaciones cambiantes de la vida de los empleados, entonces se es muy miope."
En el caso de algunas compañías que dudan, el hecho de que empleados y gerentes no estén todo el tiempo juntos es un tema que se relaciona con la confianza.
La solución es un desplazamiento de un lugar de trabajo orientado al "tiempo presencial" a otro "basado en resultados", dijo Hill, de la BYU, que trabajó en IBM durante veinticinco años y contribuyó al desarrollo de un entorno de trabajo flexible. Hill señaló, que algunas compañías se resisten al trabajo flexible porque a los gerentes les preocupa no poder medir la productividad, si no ven a sus empleados.
"Si se tiene una organización desconfiada, la presunción de los gerentes es que los empleados van a trabajar lo menos posible", dijo Hill. "La investigación que realicé demuestra que la gente trabaja mejor, cuando su gerente no la está observando. En las compañías en las que he trabajado, la resistencia termina cuando se concreta la experiencia (del tiempo flexible)."
La confianza no es un problema en el caso de la flexibilidad, si se contrata gente competitiva y que "quiere ganar", declaró Jill Layfield, CEO de Backcountry.com, en una entrevista en la sede de la compañía en Park City.
"Si se contrata a las personas adecuadas, harán el trabajo", afirmó Layfield. "Nuestra tarea es contratar a la gente adecuada, no decirle que debe estar aquí de nueve a cinco."
Algunas empresas tienen que pagar sumas considerables, para mantener sus programas de trabajo flexible.
La firma 1800 Contacts, que tiene sede en Draper, cuenta con ocho empleados de jornada completa que supervisan los programas de flexibilidad y de incentivo a los empleados de su call center de 24 horas. Unos 350 empleados, en su mayor parte estudiantes universitarios, padres jóvenes o jubilados, trabajan en el call center con otros 150 que lo hacen en su casa y fijan sus propios planes de trabajo, los cuales necesitan la aprobación de los gerentes. El beneficio le cuesta a la compañía alrededor de 250,000 dólares al año.
Un trabajo flexible implica que, si se cuida a los empleados, también el cliente estará cuidado, dijo Will Gainer, director del call center de la compañía.
"En el ámbito de call centers de Utah, tenemos más de 25,000 puestos entre Salt Lake y Provo", declaró Gainer, cuya esposa no quiere que renuncie, porque su trabajo flexible le permite pasar más tiempo en casa con sus hijos. "Hay mucha competencia por esos puestos, y una organización tiene que diferenciarse para conservar al personal. Es mucho más fácil cuidar a la gente y conservarla, que estar siempre buscando nuevos empleados."
Del 53,2 por ciento de los hogares con dos ingresos, el 50 por ciento tiene al menos un hijo menor de dieciocho años, mientras que un 21 por ciento tiene hijos menores de seis años.
La diferenciación mediante el tiempo flexible es beneficiosa tanto para la compañía, como para los empleados.
"Las compañías que deben cuidar su presupuesto, que son más pequeñas o están en reducción pueden lograr competitividad, ofreciendo ventajas y beneficios extraordinarios", dijo Emily Rushton, directora de la filial de Salt Lake de Robert Half, una compañía de personal profesional que tiene sede en Menlo Park, California.
A Gilchrist le alegra poder equilibrar su actividad profesional y su vida familiar. De lo contrario, no podría salir del trabajo para ver a su hija de cuatro años practicar una rutina de tap de "Frosty the Snowman" en el Centro Comunitario Riverton.
"No seguiría en Deloitte si no hubiera tiempo flexible", dijo Gilchrist.